Ayer estuve pensando en lo que somos las personas. En lo que somos, sí, pero también en lo que debemos ser, en lo que quieren que seamos - que cada cual entienda esa tercera persona del plural con el referente que le dé la gana - en lo que bajo ningún concepto tenemos que ser y en lo que seremos. Estuve pensando en esto y me enfadé. Me enfadé porque me di cuenta de que la vida es solo una carrera "por llegar a ser" en la que nadie se plantea si quiere ser lo que persigue ser. Nadie.
Quizá se entienda mejor lo que digo si le añado un 2008, una burbuja inmobiliaria, una política putrefacta y una crisis de valores mundial. Así sí. (La palabra crisis siempre orienta al lector) Y es que ya nadie sueña en grande como antaño. El futuro es una palabra tabú por culpa de un gobierno que pensó en el hoy y se olvidó del mañana. Y el mañana es hoy. Y el hoy somos nosotros. Y nosotros no tenemos opción de ser lo que queremos porque tenemos que ser lo que toca ser: tenemos que ser trabajadores en negro porque un empresario ha descubierto que es mucho más rentable explotar a las personas y despojarlas de una jubilación digna que hacer un contrato, tenemos que ser trabajadores para poder ser estudiantes (puesto que nuestro país invierte más en sobres que en educación) mientras nuestro entorno solo habla de jóvenes que NI estudian NI trabajan, tenemos que ser superdotados o ricos, ya que un suspenso en la universidad equivale a la duplicación del coste de una materia y las becas no son para los más pobres sino para los más listos, tenemos que ser emprendedores porque es lo que se lleva y lo que los bancos promocionan y bajo ningún concepto tenemos que ser autónomos - al menos no en España - porque aquí solo permitimos que sea comerciante el que tenga vocación de empresario y de cada gota de su sudor haga cincuenta monedas. Porque somos así, porque aquí presumimos de derechos humanos mientras un 35% de los niños de nuestro país viven en riesgo de pobreza y exclusión social, presumimos de derechos humanos pese a que el gobierno ha desahuciado de sus hogares cerca de 1.000.000.000 de personas desde que la crisis económica se instaló en La Moncloa y presumimos de cumplir a rajatabla la Constitución y prohibir un referendum en Catalunya porque no cumple con la Constitución, pero nos pasamos por el forro el artículo 47 de la misma:
"Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos."
Me voy por las ramas. Lo siento. Por donde iba... ¡Ah, sí! Por lo que queremos ser. No me parece justo que nosotros, "el hoy del ayer que no pensó en el mañana", tengamos que relacionar lo que somos con nuestro oficio. No es justo. No es justo que la sociedad nos obligue a eso.
"Hola, me llamo Javier y soy trabajador de Mc Donalds"
"Hola, me llamo Silvia y soy parada"
"Hola, me llamo Fernando y soy paleta. Aunque... pocos ladrillos pongo ya"
Sí, seguro que por suerte habrá muchos que estén muy orgullosos de su trabajo y no les importe definirse a sí mismos con su oficio, pero hay muchos otros que no. Hay otros a los que no les gusta su trabajo. Que son héroes, porque pasan 8h al día - en el mejor de los casos - partiéndose el espinazo en un lugar en el que no quieren estar para sobrevivir. Y es que ya no se trabaja para vivir. Hace mucho tiempo ya que se trabaja para sobrevivir. Y el que no trabaja... que cada cual acabe esa frase como quiera.
Por esa razón no me gusta que nos presentemos como si fuéramos extensiones de nuestros oficios: eso nos deshumaniza, nos convierte en un engranaje más de la cadena de producción, y yo no quiero formar parte de esta trama consensuada para que seamos lo que quieren que seamos. Por eso yo, la próxima vez que me presente, diré:
"Hola, me llamo Jane y soy lo que me da la gana"
No hay comentarios:
Publicar un comentario